Fachadas de edificios

Un edificio no es un bloque de ladrillo y hormigón oscuro con una función específica. Son piezas que componen un paisaje urbano y que como tal deben estar adecuados al mismo. Un buen ejemplo de esto es el tradicional blanco de la pintura en la “ruta de los pueblos blancos” de la sierra de Cádiz.

Sin embargo, esto no es todo. Los edificios modernos son además instalaciones multifuncionales que influyen sobre los alrededores: razón de más para instalar iluminación en ellos.

Una buena iluminación en las fachadas de los edificios no sólo facilita la navegación a su alrededor (algo muy útil en polígonos industriales, zonas aisladas u otras ubicaciones que las puedan necesitar) sino que aporta un toque de distinción a la propia construcción, diferenciándola de sus menos luminosos vecinos.

El LED es una opción extremadamente aconsejable en este caso, puesto que ofrece una iluminación limpia y homogénea (nada de zonas oscuras), lo cual es de agradecer si el edificio está dotado de cámaras u otras medidas de seguridad.